Clery: qué es, cómo se hace y en qué se diferencia de la borgoña
El clery es el trago chileno de verano: vino blanco con frutas maceradas. Hermano de la borgoña pero blanco, hermano del clericó pero seco. Esta es la receta tradicional.
6
10 min + 30 min de reposo
fácil
Insumos
- · 1 botella de vino blanco chileno seco (sauvignon blanc o chardonnay joven)
- · 2 duraznos blancos maduros en cubos
- · 200 g de frutillas en cuartos
- · 1 manzana verde en cubos pequeños
- · 60 g de azúcar
- · El jugo de 1 limón
- · Hielo al servir
Herramientas
- · Jarra de 1,5 L
- · Cuchara de madera
¿Qué es el clery?
El clery es un cóctel chileno de verano hecho con vino blanco seco, frutas frescas maceradas y azúcar. Se prepara en jarra, se deja reposar para que la fruta entregue su jugo al vino, y se sirve con hielo en el vaso. Es el primo blanco de la borgoña: misma estructura, distinto vino, distinta estación.
No lleva pisco, no lleva ron, no lleva gaseosa. Es vino con fruta, nada más. Y aun así, bien hecho, es uno de los tragos más infalibles del verano chileno.
El origen y por qué casi nadie sabe escribirlo
El clery aparece en Chile a mediados del siglo XX como variante local del clericó argentino-uruguayo (que sí lleva varios licores y frutas tropicales). La versión chilena se simplificó: solo vino blanco, frutas de temporada, azúcar, limón. Más austera, más seca, más enfocada en el carozo del durazno y el ácido de la frutilla.
El nombre se escribe clery —sin “i” final, sin tilde— pero la mitad del país lo googlea como “clerí”, “clerie” o “cleri”. Por eso la palabra aparece en buscadores con tantas variantes ortográficas.
Clery vs clericó vs borgoña: la confusión típica
Tres tragos parecidos que la gente mezcla en la cabeza:
- Clery (Chile): vino blanco seco + duraznos + frutillas + manzana. Se toma en verano. Sin licor extra.
- Clericó (Argentina/Uruguay): vino blanco + frutas tropicales variadas + a veces gin, vodka o licor de naranja. Más dulce, más cargado.
- Borgoña (Chile): vino tinto + frutillas. Se toma en septiembre, en Fiestas Patrias. Mismo concepto, vino opuesto.
Si vas a un asado en enero te ofrecen clery. En septiembre, borgoña. Es el ciclo del año chileno embotellado.
Cómo hacerlo (la receta tradicional)
- Corta los duraznos en cubos, las frutillas en cuartos y la manzana verde en cubos pequeños. Pon todo en la jarra.
- Agrega los 60 g de azúcar y el jugo de un limón. Revuelve con la cuchara de madera.
- Deja reposar 30 minutos a temperatura ambiente. Este paso es el que separa el clery bueno del aguachento: la fruta tiene que soltar jugo antes de que entre el vino.
- Pasados los 30 minutos, agrega el vino blanco bien frío.
- Refrigera la jarra otros 20 minutos.
- Sirve con hielo en el vaso, nunca en la jarra.
Rinde 6 copas generosas. Para 12 personas, dobla todo.
Variantes que funcionan
Clery con menta: 8-10 hojas de menta machacadas suave junto con la fruta. Levanta el aroma y le da un toque mojito sin perder identidad.
Clery con espumante: reemplaza media botella de vino blanco por media de espumante brut (cava, prosecco o un espumante chileno seco). Versión más fiestera, ideal para año nuevo.
Clery con melón: en pleno enero, agrega 200 g de melón en cubos. Suelta más perfume que cualquier otra fruta.
Lo que no es clery: vino blanco con jugo de frutas envasado, vino blanco con sprite, vino blanco con licor industrial de durazno. Eso no es clery, es vino arruinado con etiqueta nueva.
La regla del Fantasma
Vino blanco seco, no dulce. Si el vino ya viene dulce (un late harvest, un dessert wine, un blend con residual alto), el clery se vuelve empalagoso al primer trago. El azúcar viene de los 60 g medidos y de la fruta madura. No duplicar “por si acaso”.
Hielo en el vaso, nunca en la jarra. El hielo dentro de la jarra diluye todo el lote en 15 minutos. Una jarra de clery debe poder durar dos horas en una mesa de verano sin perder estructura. Cada copa lleva su hielo, cada hielo se gasta en su copa.
Y si las frutillas no están maduras (ácidas, blancas por dentro, duras), no hagas clery — hazte un mojito clásico. La fruta mediocre arruina el trago entero.
— El Fantasma