Tom Collins
Gin, limón, azúcar, soda. El highball de gin por excelencia. Anterior al gin tonic por casi un siglo.
1
3 min
fácil
Insumos
- · 60 ml de gin London Dry
- · 30 ml de jugo de limón
- · 20 ml de jarabe simple
- · Agua con gas fría
- · Hielo
- · Rodaja de limón y cereza al marrasquino
Herramientas
- · Vaso collins (alto y estrecho)
- · Coctelera
El Tom Collins se menciona por primera vez en 1876 en un libro de cócteles americano. Es el abuelo del gin tonic, más viejo por casi un siglo. Se llama “Tom” porque originalmente se hacía con Old Tom Gin (un gin ligeramente dulce), pero hoy se acepta con cualquier London Dry.
Cómo hacerlo
- En la coctelera: gin, limón, jarabe.
- Llena con hielo, agita 12 segundos.
- Cuela al vaso collins con hielo nuevo.
- Completa con agua con gas fría hasta arriba.
- Revuelve una vez suave.
- Rodaja de limón y cereza.
La regla del Fantasma
La diferencia con el gin tonic: el Collins lleva agua con gas neutra, no tónica. Por eso el gin y el limón tienen todo el protagonismo. Es un trago más seco, menos perfumado, más directo.
El azúcar no es opcional. Sin azúcar es un gin sour sin gas; con la cantidad correcta, el Collins tiene un equilibrio único entre seco y refrescante.
— El Fantasma