Bloody Mary
Vodka, tomate, picante. El único cóctel que se toma de mañana sin juicio. Funciona bien con resaca. Funciona mejor bien hecho.
1
5 min
media
Insumos
- · 45 ml de vodka
- · 120 ml de jugo de tomate de calidad (no kétchup aguado)
- · 10 ml de jugo de limón
- · 2 gotas de salsa Tabasco (o al gusto)
- · 4 gotas de salsa Worcestershire
- · 1 pizca de sal de apio (o sal marina)
- · 1 pizca de pimienta negra recién molida
- · Hielo
- · Rama de apio para garnish
- · Limón en rodaja
Herramientas
- · Vaso highball
- · Cuchara larga
El Bloody Mary se inventó en los años 20 en París y se popularizó en Nueva York en los 30 como el trago oficial del brunch y del “aspirinol” para resacas. Es un cóctel que requiere calibración: las cantidades de salsas y especias son al gusto y cambian cada vez que lo haces.
Cómo hacerlo
- En el vaso highball, echa el vodka.
- Agrega sal de apio, pimienta, Tabasco y Worcestershire.
- Vierte el jugo de tomate.
- Agrega el jugo de limón.
- Llena con hielo.
- Roll (no agites): con dos vasos o una coctelera sin tapa, transfiere el trago de un lado a otro 4-5 veces. Eso mezcla sin airear ni oxidar el tomate.
- Rama de apio dentro del vaso. Rodaja de limón.
La regla del Fantasma
El jugo de tomate tiene que ser de calidad. El kétchup aguado o los jugos industriales dulzones arruinan el trago. Idealmente jugo de tomate natural sin azúcar agregada, o incluso mejor: licúa tomates frescos y cuela.
No agites. El tomate se oxida con el aire y pierde color y sabor. La técnica del “roll” es específica para este trago.
— El Fantasma