Chupilca
Vino tinto con harina tostada. Campo chileno puro, y más antiguo que casi todo lo demás.
1
3 min
fácil
Insumos
- 1 200 ml de vino tinto joven
- 2 2 cucharadas de harina tostada
- 3 1 cucharada de azúcar (opcional)
Herramientas
- · Vaso o jarro
- · Cuchara
No es un cóctel y nunca pretendió serlo. Es comida líquida de campo, de las que se tomaban a media mañana en la trilla. Se toma espeso, con la harina todavía suspendida.
Cómo hacerlo
- Vierte el vino en el vaso.
- Agrega la harina tostada de a poco, revolviendo con la cuchara.
- Suma azúcar si el vino es muy seco.
- Revuelve hasta que no queden grumos y deja reposar un minuto.
- Se toma antes de que la harina se asiente del todo.
La proporción es al gusto y varía por casa
Dos cucharadas dan una textura de bebida espesa. Cuatro lo convierten casi en papilla, que es como se tomaba en el campo cuando reemplazaba una comida.
La regla del Fantasma
Harina tostada de verdad, de la que venden en saco. La harina común cruda no sirve: queda con gusto a crudo y no se integra.
De dónde viene
Bebida campesina del centro y sur de Chile, de origen mapuche adaptado tras la llegada del trigo. Se tomaba en las trillas y cosechas como alimento y no como trago: la harina tostada aportaba las calorías del día de trabajo. La versión con chicha en vez de vino se llama chupilca de chicha.
— El Fantasma