Navegado
Vino tinto caliente con naranja y canela. El trago del sur cuando llueve de verdad.
4
15 min
fácil
Insumos
- 1 750 ml de vino tinto joven
- 2 2 naranjas en rodajas
- 3 150 g de azúcar
- 4 3 palos de canela
- 5 6 clavos de olor
- 6 200 ml de agua
Herramientas
- · Olla mediana
- · Jarro o taza resistente al calor
- · Colador
El navegado no se hierve. Ese es todo el secreto y es donde falla casi todo el mundo: si el vino rompe hervor, el alcohol se va y queda un jugo de fruta caliente con gusto a vino malo.
Cómo hacerlo
- En la olla pon el agua, el azúcar, la canela y los clavos de olor.
- Calienta a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva, unos cinco minutos.
- Agrega las rodajas de naranja y deja infusionar tres minutos más.
- Baja el fuego al mínimo y agrega el vino.
- Calienta sin que hierva nunca, hasta que salga vapor pero no burbujas — unos ocho minutos.
- Cuela y sirve en jarro, con una rodaja de naranja y un palo de canela.
La temperatura es el trago
Setenta grados es el punto: caliente para tomar de a sorbos, frío para que el alcohol se quede. Si ves burbujas en el borde de la olla, ya te pasaste.
La regla del Fantasma
Vino barato y joven. Un vino de guarda en el navegado es plata quemada: las especias y el azúcar tapan cualquier matiz que hayas pagado.
De dónde viene
Es la versión chilena del vino caliente europeo, que llegó con los colonos alemanes al sur del país en el siglo XIX. En Valdivia, Osorno y Puerto Montt es institución de invierno, y se toma en la calle en las fiestas costumbristas.
— El Fantasma