Melón con vino
Medio melón vaciado, relleno de vino con azúcar. Se toma del melón mismo.
2
10 min + 20 min en frío
fácil
Insumos
- 1 1 melón tuna maduro
- 2 400 ml de vino blanco semiseco
- 3 4 cucharadas de azúcar
- · Hielo en cubos
Herramientas
- · Cuchillo
- · Cuchara para vaciar
- · Sorbetes
El envase es la fruta. Se vacía medio melón, se rellena con vino, se deja reposar y se toma directamente de ahí con un sorbete. La pulpa que queda pegada al borde es lo mejor del asunto.
Cómo hacerlo
- Corta el melón por la mitad y sácale las pepas.
- Vacía parte de la pulpa dejando una pared de dos dedos, y reserva la pulpa en trozos.
- Devuelve la mitad de la pulpa a la cavidad.
- Agrega el azúcar y revuelve para que empiece a soltar jugo.
- Llena con vino blanco frío y agrega dos o tres cubos de hielo.
- Deja reposar veinte minutos en el refrigerador antes de servir.
El melón manda
Si el melón está verde, no hay vino ni azúcar que lo salve. Tiene que oler a melón desde afuera antes de cortarlo.
La regla del Fantasma
Vino blanco semiseco, ni dulce ni de guarda. El melón ya pone todo el azúcar que hace falta.
De dónde viene
Clásico del verano chileno, sobre todo en el campo y en la playa. Aparece en las fiestas costumbristas y en los negocios de carretera de la zona central, donde se vende ya armado. No tiene registro de origen: es de esas preparaciones que existen desde siempre y nadie reclama.
— El Fantasma