Bellini
Espumante con pulpa de durazno blanco. Venecia, y solo con durazno de verdad.
1
4 min
fácil
Insumos
- 1 100 ml de prosecco brut bien frío
- 2 50 ml de pulpa de durazno blanco fresco
- 3 5 ml de jarabe simple (si el durazno no está dulce)
Herramientas
- · Licuadora o tamiz
- · Copa flauta fría
Durazno blanco, no amarillo, y fresco, no en conserva. En el Harry’s Bar de Venecia el bellini se saca de la carta cuando termina la temporada, y eso dice todo sobre cuánto importa la fruta.
Cómo hacerlo
- Pela los duraznos y licúa la pulpa hasta que quede lisa.
- Pasa por tamiz si quedó con hebras.
- Prueba: si el durazno no está dulce, suma el jarabe.
- Pon dos dedos de pulpa en el fondo de la copa fría.
- Completa con prosecco muy despacio, revolviendo apenas con una cuchara larga.
Durazno blanco
El amarillo tiene más acidez y otro perfume; el trago sale distinto y más agresivo. El blanco es floral y suave, que es lo que el bellini busca.
La regla del Fantasma
Prosecco, no champán. El champán tiene demasiada estructura y pelea con la fruta; el prosecco la acompaña.
De dónde viene
Lo creó Giuseppe Cipriani en el Harry's Bar de Venecia entre 1934 y 1948. El nombre viene del pintor Giovanni Bellini: el color rosado de la pulpa le recordó a la toga de un santo en uno de sus cuadros. En el Harry's todavía se hace solo en temporada de durazno blanco.
— El Fantasma