Gimlet
Gin y lima, sin nada más. El trago más corto que existe y el más difícil de esconder.
1
4 min
fácil
Insumos
- 1 60 ml de gin London Dry
- 2 20 ml de jugo de lima o limón fresco
- 3 15 ml de jarabe simple
- · Hielo para agitar
- · Tira de piel de lima para decorar
Herramientas
- · Coctelera
- · Colador
- · Copa coupe fría
Dos ingredientes y una copa fría. El gimlet no tiene dónde esconderse: si el gin es malo se nota, si el limón es de botella se nota, y si la copa está tibia se nota antes que todo lo demás.
Cómo hacerlo
- Enfría la copa con hielo y agua mientras preparas el resto.
- Carga la coctelera con gin, jugo de lima y jarabe.
- Llena de hielo hasta tres cuartos y cierra.
- Agita fuerte entre diez y quince segundos.
- Vacía la copa y cuela dentro.
- Expresa la piel de lima sobre la superficie y déjala en el borde.
La versión con Rose’s
La receta histórica usaba Rose’s Lime Cordial, un preparado dulce de lima que se conserva sin refrigerar — de ahí que sirviera en un barco. Si la usas, va mitad y mitad con el gin y no lleva jarabe. Es más dulce y menos brillante, pero es la versión que tomaba la Armada.
Cuándo se agita y cuándo se revuelve
Lleva cítrico, así que se agita. Hay quien lo revuelve para que quede transparente: queda bonito y sin textura. El gimlet revuelto es otro trago.
La regla del Fantasma
El limón se exprime en el momento. Un gimlet con jugo envasado es gin con azúcar, y se nota en el primer sorbo.
De dónde viene
La Armada británica obligaba a sus oficiales a tomar jugo de lima contra el escorbuto, y el gin lo hacía tragable. El nombre se atribuye al cirujano naval Thomas Gimlette, aunque también existe una herramienta llamada gimlet que perfora barriles. Ninguna de las dos versiones está probada.
— El Fantasma