Irish Coffee
Café, whiskey irlandés y crema flotada. Se toma a través de la crema, no revuelto.
1
6 min
media
Insumos
- 1 45 ml de whiskey irlandés
- 2 120 ml de café negro caliente y fuerte
- 3 2 cucharaditas de azúcar morena
- 4 40 ml de crema líquida ligeramente batida
Herramientas
- · Copa o vaso resistente al calor
- · Cuchara de barra
La crema tiene que flotar y quedarse arriba. Se toma el café caliente a través de la crema fría, y ese contraste es el trago. Revolverlo lo arruina por completo.
Cómo hacerlo
- Calienta la copa con agua hirviendo y vacíala.
- Pon el azúcar morena y el whiskey en la copa.
- Agrega el café caliente y revuelve hasta disolver el azúcar por completo.
- Bate la crema apenas, hasta que espese pero siga siendo vertible.
- Viértela despacio sobre el dorso de una cuchara: tiene que quedarse arriba.
- Sirve sin revolver y sin sorbete.
La crema a medio batir
Si está líquida se hunde; si está batida firme, flota como un bloque y no se integra al tomar. El punto es cuando deja rastro de la cuchara pero todavía cae.
El azúcar es estructural
No es solo dulzor: aumenta la densidad del café y ayuda a que la crema flote. Sin azúcar, la crema se hunde por más cuidado que pongas.
La regla del Fantasma
Nunca con sorbete y nunca revuelto. Si te lo sirven revuelto, te sirvieron otra cosa.
De dónde viene
Lo creó Joe Sheridan en 1943 en el aeródromo de Foynes, Irlanda, para unos pasajeros que llegaron congelados tras un vuelo transatlántico desviado. Cuando le preguntaron si era café brasileño, respondió que era café irlandés. Llegó a Estados Unidos en 1952 vía el Buena Vista de San Francisco.
— El Fantasma